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jueves, 21 de junio de 2018

MILONGUERO DE ARRABAL (TANGO)






MILONGUERO DE ARRABAL

(TANGO)
Divagando,  escribo  este tango,
entre paredes recordando
lo que aquellos ojos tuyos
a los míos le decían
y es que tú fuiste ese milonguero
que embriago mis tiempos mejores
  
mientras a nuestro alrededor el mundo giraba
fuiste tú,  el pibe  de arrabal
que me robo hasta el costal 

y hoy  de aquellos amores nuestros,
 no quedaron ni las fundas
ni los retazos de colchas
que tu mama mal habida
a nuestro amor le robooo 
y por tu loco amor,
 hoy lo recuerdo muy bien,
 tuve hambruna, tuve tuza,
 tuve frio, tuve rabia…
si,  por el loco desenfreno,
 de ser tú,  un pibe  de arrabal
limpia  y despellejada en los  bolsillos
 y en mí  más hondo sentir
hoy lamento esos amores
de ser tú,  un milonguero
tuve hambruna, tuve tuza, tuve  frio
por aquellos ojos tuyos
milonguerooo de arrabal ( Bis)

@BEATRIZ ELENA MORALES ESTRADA

domingo, 3 de junio de 2018

DE SILENCIOS


PIENSA












IMPRESIONES






ODIO


LA AMISTAD


COMO ME GUSTA


martes, 13 de marzo de 2018

POEMAS



POEMAS
Introducción:
Poemas ligeros como el viento, quizá frágiles como la rama de un árbol y hasta pesados como la tierra, ardientes como el fuego, arenosos como el desierto y que a su vez, son aves, avecillas, que con su pico le roban la luz al sol; bueno al menos lo intentan, ya que es imposible, deliberar con semejante astro y sí, son pequeñísimas mariposillas, girando en derredor y lo hacen, tal vez para aclarar las sombras de la noche…
Poemas que están ahí y que aligeran mi carga; ellos me desnudan y a su vez me encubren…
Y con cuidadoso esmero, intentan no quemarse las alas, en ese su viaje, su ida y vuelta al sol; astro incandescente, fructífero, para toda vida, pero también fulgor que quema sin piedad, al intentar un acercamiento a su órbita celestial.
Poemas, en todo caso poemitas que me levantan como a la pluma entre el aire de las montañas, montañas y mañanas que quizás desde un futuro aún incierto añoraré.
FUE MI PRIMER LIBRO EDITADO, CUANDO ESTUDIABA EN LA UNIVERSIDAD.@ Beatriz Elena Morales Estrada @






POEMAS
Introducción:
Poemas ligeros como el viento, quizá frágiles como la rama de un árbol y hasta pesados como la tierra, ardientes como el fuego, arenosos como el desierto y que a su vez, son aves, avecillas, que con su pico le roban la luz al sol; bueno al menos lo intentan, ya que es imposible, deliberar con semejante astro y sí, son pequeñísimas mariposillas, girando en derredor y lo hacen, tal vez para aclarar las sombras de la noche…
Poemas que están ahí y que aligeran mi carga; ellos me desnudan y a su vez me encubren…
Y con cuidadoso esmero, intentan no quemarse las alas, en ese su viaje, su ida y vuelta al sol; astro incandescente, fructífero, para toda vida, pero también fulgor que quema sin piedad, al intentar un acercamiento a su órbita celestial.
Poemas, en todo caso poemitas que me levantan como a la pluma entre el aire de las montañas, montañas y mañanas que quizás desde un futuro aún incierto añoraré.
FUE MI PRIMER LIBRO EDITADO, CUANDO ESTUDIABA EN LA UNIVERSIDAD.@ Beatriz Elena Morales Estrada @

sábado, 10 de marzo de 2018

CALLES




CALLES
Hilando pensamientos sobre las mismas viejas calles, sobre los mismos andenes de sueños y de años.
Intentando retener en la memoria, algún instante eterno de mi vida, otrora presagiado y deleitado en la corpórea estancia de la noche.
Sobre un mullido jardín de sueños rotos, oculta en un diván del tiempo, emerge tu figura de paz y de esperanza.
Geométricamente, los cuerpos son en apariencia líneas, que se desplazan, en un tiempo de espacios incontables e incontados.
Un montón de lluvia sobre y bajo de un cielo, que pareciera ser y estar impávido; una mirada elocuente y vacía y que hasta podría gritar y gritar en aspavientos.
Una mirada cuya voz es la lluvia, la noche y hasta el desierto calcinado y calcinante…
Y ella grita al y en el viento; sí, y dice, el tren del olvido partirá contigo en el instante mismo en que te alejes; pero en la distancia, la presencia se pierde, se aleja, no te alejes, pero se aleja.
Mis pasos continuaran desplazándose, por el sendero inexorable de mi vida, destino reservado a un peculiar futuro sin mañana.
Y en mi alocada carrera contra el tiempo, un tic, tac, del corazón mío latiendo; latiendo sobre el desierto, y la voz se pierde en la hondonada.
CARACOLCITO: Algunas personas piensan, que pueden hacer de nosotros y de nuestras vidas; una especie de caracol cito, un algo que se puede arrojar, tirar en cualquier momento a una playa; pero a veces, una ola, ola gigantesca, hace que ellas, esas personas, terminen siendo un mar ¿Un mar? No, una simple marea, sin siquiera un pequeño caracolito, ya que este, termina siendo, mar en otra playa. Es lo que creo.
FUE MI PRIMER LIBRO EDITADO, CUANDO ESTUDIABA EN LA UNIVERSIDAD. Beatriz Elena Morales Estrada @

TU ROSTRO




TU ROSTRO 
Se me figura tu rostro  en la pared
como testaferro de un recuerdo yerto
pensar  que solo este pensamiento adviene
como continuación de aquel fuego que ardió
en el padecer de un amor
el nuestro,
 que ya feneció
tal vez,  por eso digo que
cuando pase mucho , mucho tiempo
cuando pase mucho tiempo
en tus haberes me recuerdes
 no podrás regresar ya
no podrás regresar ya
cuando pase el tiempo
y en tus haberes
no me encuentres lloraras
lloras como lloran las penas
ya no me tendrás
lamentaras tu perfidia
tu mal amor
añoraras mis besos
mis caricias sin igual
cuando pase mucho tiempo
nuestra estrella no estará
no…
Habrá otra en su lugar
ya no añores aquello
que tuviste y no supiste cuidar
cuando pase mucho tiempo
en tus haberes me recordaras
de añoranzas morirás.
De añoranzas  se vestirá     tarde
Tu buscando placeres en  otras
ya no me hallaras…
No, noooooooo, no
Para nada.
Beatriz©  Elena morales estrada © Copyright

EL AMOR





EL AMOR
El amor es algo  tan divino,   que cosecharlo es un  esfuerzo grande
¡Como un  amor surge de la nada! 
y  todo  para llenar de abrojos o de flores el camino
¡Es vida y es calor¡ Mágico canto y es dolor desgarrador,
 que llega a lo más hondo del alma.
Un poder tan sublime y tan humano, que nos impone sus leyes por doquier 
poesía es la senda del amor, que lleva en su interior mágico canto
que lleva en sí,  también la conquista de una rosa
 y bajo el titánico batallar de las espinas 
el amor es guerra, odio y armonía y entre las sombras  de la nada,
 surge como  un fantástico faro de luz
Beatriz Elena Morales Estrada @

FUE MI PRIMER LIBRO EDITADO, CUANDO ESTUDIABA EN LA UNIVERSIDAD. Beatriz Elena Morales Estrada @


LA ESPERA EN EL TIEMPO




LA ESPERA EN EL TIEMPO
Cada espera en el tiempo
fue como  prolongación de mi ser
y de tiempo en tiempo,  anduve desesperando
por fin,  tus ojos me han visto
como en los principios del amor   
y ya no temo perderte
me perteneces  al igual que yo
en sueños de hadas milenarias
de  duendes y duendecitos rientes 
jugueteas con mi imagen
y me precisas en tu almohada
los tiempos son ahora nuestros
hermoso  rostro …
Lo ame,  
y no sabes cuánto sufrí  por ti
¡Cuánto!
Casi caigo en un agujero
pero bueno,  ahora ya   estás aquí
con tu figura genial
también eres como hado
  con olor a  invernadero 
 y estaremos juntos en la telaraña
que tejieron para nosotros los  nomos
fuera de la jauría    de dientes 
sembrados de mariposas 
Beatriz Elena@ Morales Estrada @
PREAMBULO PARA UN NUEVO@ AMANECER; NUMERO DOS.


domingo, 4 de febrero de 2018

A LA MADRE




      A LA MADRE

Eran las dulces horas matinales; dibujadas en suaves colores entre pálido y azul
Si, era la hora en que la madre joven aún; se entregaba a los quehaceres…
Manos campesinas en sus haberes
Desgranaba las mazorcas de maíz  y con suavidad quitaba a su vez las cascaras a las redondas papas, pero su rostro, de ojos grandes, se hallaba sumergido en un profundo dolor
¡Ay de la madre!, que lejana y pensativa no levantaba los ojos de las talegas blancas, de los talegos de los costales.
Sufría quizá,  un dolor indescriptible…
Si,  eran las blondas horas de la mañana; verdes chambranas en un balcón de una casita humilde.
Casita orillada junto a una carretera transitada por carros lejanos y de sonoros ruidos
Y una niña, una niñita descalza,  jugueteaba de un lado para otro,  con un vestidito blanco
Gateaba  ora allí, ora allá, rodeaba a la madre con sus balbuceos, esa niñita escasamente tenía un año, o mucho  menos  y la madre no la miraba, estaba tan absorta en su dolor
¡Que de penas!, ¡que pesares hondos! ¡Que de cosas le embargaban el pensamiento y le embargaban el alma!
Y las lágrimas rodaban, porque su pesar era tan hondo, tan hondo
¿Lloraba la ausencia de un alguien amado?
Y la mañana avanzaba presurosa, presurosa hacia un inexorable medio día,  y la madre sufría
Y la niña, chiquilina, chiquitica presentía, la intensa hondura del dolor,  que calcinaba a esa madre joven aún…
Y las chambranas eran verdes,  pintadas de un dulce color, pero que daban la sensación,  de un algo lejano.
De un algo imperceptible quizá , si, de un algo que aún no se comprende, pero que esta allí, al filo de la línea de  los ojos, al filo de una garganta que está a punto de romperse y de estallarse contra el cristal del cielo en solsticio
¡Ah! Pero a la niña le gustaban las chambranas verdes, si,  eran verdes como el fulgor del campo al atardecer y sin embargo,  dibujaban en su haber, todos los colores de los sueños infantiles.
Pero eran verdes y la madre lejana y ausente y a su vez tan cercana, tan honda y triste…
Pálido su rostro, bello y plateado…


Y esa niña ya sabía, sin saberlo que su mamaaa sufria , sufria…
Y de repente la niña en un dulce frenesí, llena de amor empieza a caminar, a dar sus primeros pasitos, ¡Que fulgor de solecito!
Y es entonces,  cuando la madre la mira, la ve y comienza a sonreír; si, feliz, muy feliz  de que su nena tan pequeña,  ha comenzado a caminar, a dar sus primeros pasitos…
Entonces la niña,  en su corazoncito se regocija, se regocija  y sabe que  de algún modo,  ha ahuyentado a un negro fantasma.
Y eran las dulces horas matinales y la madre y la niña sonríen, sonríen…
Senderos inconmensurables de la vida
Pero era que esa madre,  en su pobreza extrema o quien sabe, que razones  otras,  tendría
Tenía,  que entregar  a su niña a otra madre…
Y la niña  tan chiquitita lo  presentía y en su inocencia, pensó que eso
evitaría tal partida… 
Beatriz Elena Morales Estrada © Copyright

miércoles, 17 de enero de 2018

LA NOCHE


LA NOCHE 




LA JOYA MÁS PRECIADA



LA JOYA MAS PRECIADA 








LA JOYA
La joya más preciada,
entre todas las joyas,
 eres tu mi señor,  en las mañanas,
 cuando sale el sol,
 he de cantar la alabanza,
 al gran y  glorioso  creador, 
de todas las criaturas.
 El, entregó un  algo  tan preciado;
  lo único   y mejor,  entre todas las joyas;
esa eres tú, ese eres,  tu mi señor.
 La joya más preciada,
entre todas las joyas,
 eres tu mi señor,  en las mañanas,
  cuando sale el sol,
 he de cantar la alabanza,
 al gran y  glorioso creador.
 El, entregó un  algo  tan preciado;
  lo único   y mejor,
 entre todas las joyas; esa eres tú,
 ese eres,  tu mi señor.
                Creador  de todas las criaturas a ti,
rostro de estrellas, claro en la noche,
sentimiento que sobrepasa todos mis latidos
que brota del pecho expandiéndose
  he de cantar alabanzas, he de adorar en silencios 
tu has entregado,  la joya más preciada,
 esa, que a tu alma  desdobla
esa, que tiene un rostro unigénito,
tu hijo Jesucristo
tu hijo que es Jesús.
La joya más preciada,
 entre  todas las joyas esa,
esa,  eres tu mi señor
y por eso, por eso, 
he de cantar alabanzas,
 cuando se oculta el sol
 y cuando amanece,  en auroras la noche
en tanto resplandece tu rostro,
  en el cielo pintarse
ungiéndose de vida,
   tu espíritu creador
tu  mi creador,  nuestro creador
nuestro señor 
nuestro redentor
la joya más preciada,
  entre todas las joyas
esa , esa, ese  eres tu mi señor
Beatriz Elena Morales Estrada @


LA JOYA
La joya más preciada,
entre todas las joyas,
 eres tu mi señor,  en las mañanas,
 cuando sale el sol,
 he de cantar la alabanza,
 al gran y  glorioso  creador, 
de todas las criaturas.
 El, entregó un  algo  tan preciado;
  lo único   y mejor,  entre todas las joyas;
esa eres tú, ese eres,  tu mi señor.
 La joya más preciada,
entre todas las joyas,
 eres tu mi señor,  en las mañanas,
  cuando sale el sol,
 he de cantar la alabanza,
 al gran y  glorioso creador.
 El, entregó un  algo  tan preciado;
  lo único   y mejor,
 entre todas las joyas; esa eres tú,
 ese eres,  tu mi señor.
                Creador  de todas las criaturas a ti,
rostro de estrellas, claro en la noche,
sentimiento que sobrepasa todos mis latidos
que brota del pecho expandiéndose
  he de cantar alabanzas, he de adorar en silencios 
tu has entregado,  la joya más preciada,
 esa, que a tu alma  desdobla
esa, que tiene un rostro unigénito,
tu hijo Jesucristo
tu hijo que es Jesús.
La joya más preciada,
 entre  todas las joyas esa,
esa,  eres tu mi señor
y por eso, por eso, 
he de cantar alabanzas,
 cuando se oculta el sol
 y cuando amanece,  en auroras la noche
en tanto resplandece tu rostro,
  en el cielo pintarse
ungiéndose de vida,
   tu espíritu creador
tu  mi creador,  nuestro creador
nuestro señor 
nuestro redentor
la joya más preciada,
  entre todas las joyas
esa , esa, ese  eres tu mi señor
Beatriz Elena Morales Estrada @




sábado, 13 de enero de 2018

DE ALAS SE REVISTIÓ LA NOCHE



DE ALAS SE REVISTIÓ LA NOCHE
De alas se revistió la noche
dobló sus párpados ella
y se encrespó de estrellas el cielo
se incendió en colores la luna
redonda se puso su cara
¡Ay! Cada vez que miro al cielo
intento tocar sus dedos rosados
porque es que, las manecillas del reloj
están diciendo que ya resuenan campanitas
esa cara redondita es la de un señor esplendor
o quizás la de una señora estrellita
¡Y Ole¡
Ya se está mirando los ojos, en un azulado espejo
y cada vez que lo miro
me doy cuenta, que como es arriba es abajo
muy coqueta la traviesa se pinta de negro el cabello
y se le iluminan las pestañas
farolero, farolero
quédate allí en donde estás
tú no puedes competir con semejante belleza
ahora mismo la están mirando las cosas
y los amantes nocturnos
los solitarios y los poetas
los románticos noctámbulos
ella es la noche, seguro
en que los sueños se doblan
y se hacen agonía las esperas
y florecen las camelias
las rosas y los rosales
y suspiran los renacuajos
y allá en los matorrales
croan las ranas
y la ciudad que apesta a carros
esconde entre las esquinas los pliegues de la coqueta
y vadean los ensueños
trastabillan los vagabundos
y se le encrespan las pestañas, de estrellas como retoños
Beatriz Elena Morales Estrada© Copyright


MARIPOSA


                         


                          MARIPOSA

¿A dónde te alejas diáfana mariposa?
Una gota, gotita de agua, cae sobre una hoja
que   luego se deslíe entre la  tierra musgo
 absorta queda la mirada al ver   el aleteo de tus alas
perderse alegre entre el azul  volar
locamente  entre el aire surgir y
 rozar en lejanías mundos,  pintarse de color
 vas y vienes mariposa
  entre aires   devaneas
junto a los  silencio resalta un altar de cofradías
entre   nubes te   pierdes
 símbolo  libertario,  esparces sueños  
 aunque  devenir   de vida en un día
eres trasformación  de polvo cósmico
mariposa , mariposa,  callada elevas
 fragoroso silencio
 geometría de grandeza  
diáfana mariposista  
que  te pierdes  entre  amarillo azul
¿Dime a dónde vas?
Quizá a   morir  de amor  oculta entre  follajes
mientras en ti,  la metamorfosis se resuelve
con facilidad entre  hilos de flores
entre nubes viajeras de anhelos
 en mi  queda el dilema    
amarrada aun sin alzar vuelo
dedos detenidos, gajos de racimos de uvas
que deleitan bajo ojos de parpados que sueñan
jardín que guarda, humedad  meridiana
que mira y   ve romperse  alas contra el suelo
solecito que de niña siempre veía
adoré  los campos de veredas  verdes y flores
de mariposas, símbolo de la vida


Beatriz Elena Morales Estrada @ reservados todos los derechos. 

DE LA HISTORIA DE FORMALITO RAMIREZ








DE LA HISTORIA DE LA LEIINA







DÍAS

                         
  

 DÍAS
Los días son como la lluvia;  la lluvia a es como los días.
A veces los días son pesados y caen   lluvias  como piedras.
Días sin lunas  y días sin soles.
Soles sin lunas.
Lloran los vientos  y arden fuegos
 vientos  arrecian   y no sobreviene nada
Si,  a veces  soles yacen ocultos
Y lluvias son gestaciones de silencios
días como lluvias y lluvias como días

 DIAS
Los días son como la lluvia; la lluvia a es como los días.
A veces los días son pesados y caen lluvias como piedras.
Días sin lunas y días sin soles.
Soles sin lunas.
Lloran los vientos y arden fuegos
vientos arrecian y no sobreviene nada
Si, a veces soles yacen ocultos
Y lluvias son gestaciones de silencios
días como lluvias y lluvias como días
y el pensar no se da en estos tiempos de agua
porque el agua corre entre los dedos
y aunque la siembra permanece
en el centro algo yace como en quietud aposentada
empero los días  de   la lluvia  sin lunas  y sin soles
se halla aposentada en la tierra , una porción de esta,
 aún  la sostiene ...
  Beatriz Elena Morales Estrada ©